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¡En el nombre de la burguesía!

215 atentados, con destrucciones materiales increíbles y cuatro muertos, que han dejado 25 huérfanos. Cuatro días después […] precisa: 21 atentados contra camiones; 77 contra buses; 16 contra bombas bencineras; 37 a vías férreas; 10 contra puentes importantes; 6 contra oleoductos; uno contra un túnel y otros tantos contra servicios públicos, luz, agua, casas particulares, canales de TV… “sólo anoche en Santiago estallaron 14 bombas”.”

El fragmento no consiste en ningún parte de atentados de la Araucanía, se trata de los hechos ocurridos durante 1972 y agosto de 1973. Las palabras son de Salvador Allende, la fecha es el 9 de agosto, es el presidente denunciando la ola de atentados fascistas, planificados y ejecutados por la burguesía, en colaboración con los sectores golpistas de la FFAA.

Fue la demostración de cómo actuaba la burguesía en el desarrollo de la lucha de clases. Mostraba su fuerza y sus vinculaciones. “El golpe de Estado era la única solución”, concluía, ya en 1971, Orlando Sáez Rojas, para esa fecha Presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA). Éste, junto a otros empresarios, se dedicaría desde 1971 a complotar contra el gobierno. El grupo estuvo a cargo de organizar el paro de octubre de 1972 y el de julio-agosto de 1973. El paro de la Confederación de dueños de transporte, el 25 julio de 1973, fue el paso posterior al intento fallido de golpe de estado del 29 de junio del mismo año. La ofensiva de la burguesía fue detenida por el actuar del pueblo. Todo esto profundizó la lucha de clases. Frente a eso, mientras el gobierno llamó a confiar en las instituciones, el MIR señaló el camino de la ofensiva del pueblo; al gobierno que tomara represalias contra todos los golpistas; a los comandos comunales y la CUT que volcaran sus esfuerzos en defender las conquistas políticas y profundizar las medidas, de golpear a la burguesía; a las FFAA que dieran de baja a los oficiales a cargo del “tanquetazo”.

La historia demuestra que no ocurrió así. Y en la lucha de clases, cuando no se avanza, se retrocede. Lo que se deja de hacer no queda solamente en el suspenso, sino que va en beneficio del contrario. La burguesía comprendió esto, y el 11 de septiembre el pueblo pagó sus faltas.

 

¿LA UNIDAD DE LA BURGUESÍA, HOY?

El miércoles 11 de enero de este año, la Sofofa volvió a exigir se le preste toda la atención(*). No con afán de complotar contra el gobierno ésta vez, sino para reforzar el carácter de clase de éste. Su discurso es la demarcación de una línea, más que un llamado de atención; es el reclamo a la toma de medidas, más que una sugerencia. Es la misma Sofofa que antaño participó de las acciones de golpe y sabotaje contra la Unidad Popular. Hoy, en defensa del régimen, ¡reclama actuar!

La Sofofa es la instancia que reúne a los capitalistas fabriles del país. Lo que diga Hermann von Mühlenbrock se debe considerar la voz de la burguesía golpista, esa que no trepidó en promover el paro de camioneros, derrumbar torres de alta tensión, sabotear la economía, ser parte del sector más conservador y sanguinario. Esa Sofofa es la que hoy dice: Urge tomar medidas inmediatas y excepcionales, haciendo uso de todas las facultades que contempla nuestro ordenamiento institucional, a fin de identificar, detener, juzgar y sancionar a los responsables de estos actos, así como adoptar las medidas que permitan prevenir su futura ocurrencia”. Esa Sofofa continúa reclamando mayor mano dura contra los mapuches y todos los que le ofrezcan apoyo. Teme porque la lucha de clases, agudizada por esta nueva versión de “Pacificación de la Araucanía” desborde los límites del conflicto mapuche y se vuelque al resto del país.

La declaración es obra de los golpistas de ayer, de los que no escatiman usar todas las medidas para defender sus privilegios, todas sus riquezas, su sistema de explotación. No importa el costo que esto acarree. Lo hace en un momento de ascendente crisis del capital, donde la burguesía se ve aislada y sin canales de comunicación con el mundo de los trabajadores. Lo hace mientras la contradicción del trabajo y capital se profundiza, sin obstáculos. Lo hace porque sabe cuál es el desarrollo que se ha de venir: la lucha de todo un pueblo contra los explotadores. Lo hace en nombre de la burguesía.

 

(*) La declaración de Sofofa (Gremioso agrupados en Sofofa demandan con urgencia paz social para la Araucania y el sur de Chile) está en el siguiente link:
http://app.sofofa.cl/BIBLIOTECA_Archivos/Eventos/2017/01/DeclaraciónConjuntaAraucanía.pdf



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