dialogos

Un primer encuentro

Hace siete meses estaba paseando por la playa, me cansé, y me senté en las rocas. Fue ahí cuando apareció un cangrejo a unos cinco metros de distancia. Esta fue mi primera conversación con él:

Yo: Oye, cangrejo.

Cangrejo: [Sin respuesta].

Yo: Oye, cangrejo.

Cangrejo: [Da vuelta su cuerpo y me mira. Luego corre la vista, el Sol le daba directo en los ojos].  ¿Qué?

Yo: ¿Tienes fuego?

Cangrejo: No. [30 segundos de silencio].

Yo: Hace calor.

Cangrejo: Sí.

Yo: Antes no era así.

Cangrejo: [guarda silencio].

Yo: Puede ser el cambio climático, quizás, eso dicen. También dicen que las mariposas tigre desaparecerán, esas que son anaranjadas.

Cangrejo: [Voltea nuevamente para mirarme, hace visera a sus ojos con una de sus pinzas, luego mira el libro que tenía cerrado junto a mi] ¿Qué estás leyendo?

Yo: La Náusea, de Sartre.

Cangrejo: Buen libro [medita un instante]. Al menos para los cangrejos, tendemos al existencialismo [vuelve a meditar]. Ya sabes, eso de la mortalidad e inmortalidad para nosotros es tema.

A unas dos cuadras hay un negocio, ahí puedes encontrar fuego.

Yo: Gracias.  [20 ó 30 segundos de silencio].

Yo: ¿Te gusta leer?

Cangrejo: No.

Yo: ¿Cómo conoces a Sartre? [Recorrí los cinco metros hasta quedar sentado en la arena,  junto a él].

Cangrejo: Conozco a alguien que lo conoció, en París, un poco antes de que muriera.

Yo: ¿De verdad?, ¿Un amigo tuyo?

Cangrejo: Sí.

Yo: [Algo desconfiado] ¿Un cangrejo?

Cangrejo: ¿Sabes cuándo murió Sartre?

Yo: No, en los 90s quizás.

Cangrejo: En 1980, en abril. ¿Sabes que los cangrejos no somos inmortales verdad?

Yo:[No entendiendo de que iba todo esto].

Cangrejo: Es imposible ser amigo de un cangrejo que haya conocido a Sartre.

Yo: Ah.

Cangrejo: [Guarda silencio].

Yo: ¿Y tu amigo cómo conoció a Sartre?

Cangrejo: Por Simone de Beauvoir.

Yo: ¿Cómo?

Cangrejo: La conoció en un bar de Francia, se besaron y luego ella le comentó que estaba casada, con Sartre.

Yo: ¿De Beauvoir estaba casada con Sartre?

Cangrejo: Sí. Algo así.

Yo: ¿La Simone de: “la mujer no nace, sino que se hace”?

Cangrejo: Ella misma.

Yo: [Hice un gesto de sorpresa en mi rostro. El cangrejo, por mirar al horizonte, no lo alcanzó a percibir. Luego de eso hubo 15 segundos de silencio]. Me gusta de Beauvoir.

Cangrejo: Es interesante.



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