Un cuarto propio

Virginia Woolf: “Un Cuarto propio”, libertad y coraje en el acto creativo femenino

 

El arte, la literatura, la filosofía, son tentativas para fundar de nuevo el mundo sobre una libertad humana: la del creador; en primer lugar, es preciso plantearse uno mismo, sin equívocos y como una libertad para alimentar semejante pretensión. Las restricciones que la educación y la costumbre imponen a la mujer limitan su aprehensión del universo; cuando el combate por hacerse un sitio en el mundo es demasiado duro, no puede plantearse la cuestión de eludirlo; ahora bien, hay que acceder al mismo en soberana soledad si se quiere intentar recuperarlo: lo que en primer lugar le falta a la mujer es hacer el aprendizaje de su abandono y trascendencia en la angustia y el orgullo.”

Simone de Beauvoir. “El Segundo Sexo”

   Inglaterra, 1928, en el convulsionado período de entreguerras, Virginia Woolf, la maravillosa escritora que explorara los sentimientos interiores de los personajes, ofreció, a solicitud de unas estudiantes de Cambridge un par de conferencias acerca de la mujeres y la novela, que acabaron fundiéndose en 1929, en “Un Cuarto Propio”, el ensayo que hoy nos convoca. Se trata sin duda alguna, de una de las obras más auténticas y representativas de la autora inglesa, un verdadero programa feminista en los albores del siglo XX, un adelantado análisis socio-político de la época desde una perspectiva de género, cuando aún habríamos de esperar otros veinte años para que la situación y la historia del sujeto femenino fuera develado descarnadamente por nuestra amada Simone de Beauvoir, en su obra cumbre: “El Segundo Sexo”. “Un Cuarto propio” es un ensayo maravilloso, una suerte de íntima conversación entre Virginia y cada una de nosotras, en la que nos abre su corazón, el hilo prístino de sus pensamientos, mientras nos conduce a la terrible pero absolutamente honesta conclusión:

“Para poder crear (en un sentido artístico) que es a la vez el más libre de todos los actos humanos,  una mujer requiere de un cuarto propio y dinero.”

He aquí el centro mismo de este ensayo -no debemos engañarnos- nos indica Virginia, a lo largo de las páginas –La independencia intelectual– escribe -depende de cosas materiales. La poesía depende de la libertad intelectual. Y las mujeres han sido siempre pobres, no sólo por doscientos años, sino desde el principio del tiempo. Las mujeres han tenido menos libertad intelectual que los hijos de los esclavos atenienses. Las mujeres, por consiguiente, no han tenido la menor oportunidad de escribir poesía. (1)

¿Cómo enfrentar el tema de las novelas y las mujeres?, se pregunta Woolf, podría hacerlo simplemente dando un paseo exploratorio, una crítica literaria más por las, hasta ese entonces, reconocidas exponentes de la literatura inglesa, Jane Austen, las Bronte, precursoras de las cuales



Comentarios: Virginia Woolf: “Un Cuarto propio”, libertad y coraje en el acto creativo femenino